Ya he regresado de mis vacaciones. Y efectivamente: Ahí estaba mi sitio. Bueno, pues después de tomarme cafés con todos los que me podían dar algo de información sobre cómo está el tema, me he metido al gmail y me he puesto a contestar todos los correos que tenía atrasados.
Efectivamente.
Y ahora ya me han confirmado lo que me temía: El proyecto se ha parado y me tengo que poner a echar una mano con los informes a mi compañero: Desde ahora le llamaremos Truman.
Y claro, yo paso. Que me digan a mí qué tiene que ver estar haciendo consultas e informes con ser jefe, que a lo más que llegan es a abrir de vez en cuando un “excel” y algún “PowerPoint”. Efectivamente, que ya sé que me tengo que adaptar pero que voy a hablar con Lago; eso está clarísimo.
Por cierto, ya me he enterado de lo que es el grado A: Resulta que es una clasificación de pijos un tanto peculiar, efectivamente, pero al final le he sonsacado a Nina que es algo bueno, dentro de que te llamen pijo. Vamos, que yo creo que la chica en cuestión quiere rollo conmigo o algo así. Bueno ya se verá, que yo aquí he venido a ser jefe y no puedo desconcentrarme mucho. Efectivamente.

Por cierto, a ver si hablo con Margarita y le digo que efectivamente me parece bien lo de echar una mano pero que espero que sea para poco tiempo, que yo quiero hacer otras tareas que vayan más acorde con los trajes que traigo a la oficina.

Efectivamente.

Y a ver si me convocan ya para una reunión y me paseo un poco más con los mandos, que esto es un “querer y no poder”. Efectivamente.

Bueno, me voy a meter en google que tengo que mirar a ver si me compro un velero. Efectivamente.