La comida del blog
La semana empezó complicada. Efectivamente.
Estuve en la oficina y volví a comprobar que por allí las cosas no están mejor que aquí. Truman tenía razón, efectivamente.
Hoy en la comida ha salido el tema del blog. Todo el mundo me decía que si pon esto, que si cuenta lo de Nina, etc,efectivamente.
Pero claro, el blog es mío y yo escribo lo que me sale de los santos cojones.Efectivamente. No sé si al poner estas dos palabras juntas estaré ofendiendo a alguien, que tal y como está el patio casi es mejor callarse. Efectivamente.
Porque aquí lo que hay no es solidaridad por la ofensa sufrida. Lo que hay es un acojone de mucho cuidado con que te pongan una bomba en una embajada o en un tren. Efectivamente.
Bueno, cambiando de tema. Nina quiere ser espía. Luego dice que no lo tenía que haber dicho, pero el caso es que lo ha dicho. Efectivamente.
Me la imagino en la embajada rusa en Madrid, con Putin en la recepción y ella con una ensaladilla rusa en su “taper” para no levantar sospechas.
Efectivamente.
Aquí, el que más y el que menos, quiere ser algo que no es. Efectivamente.
Hortensia se lo pasa de miedo mirando cómo comen los demás. Que si pelas la naranja de forma muy rara, que si porqué te comes primero el segundo. Que si a mí me gusta el pipirirí pipí. Efectivamente. La pobre, con la dieta, se le van los ojos.
La verdad es que la comida da mucho de sí. Efectivamente. Cesc Jackson va perfilando su papel de seductor eterno. Bajo su apariencia de vendedor de camellos no para de flirtear con todas. ¿Lo conseguirá?
Efectivamente. Yo, mientras, sigo ensimismado con aquélla. ¡Uff, efectivamente!

ADI dijo
Los vendedores de camellos lo tienen muy fácil para ligar, siempre que tengan buenos camellos, claro, :P...
9 Febrero 2006 | 10:02 AM