Hoy vengo cocido a la oficina, efectivamente. Me pasé con las copas.
Fui a cenar con un director y entre el vino, que elegí yo, y el Duque de Alba, que eligió él, ya íbamos finos.
Efectivamente, finos.
Luego dijo la frase peligrosa: ¿Nos tomamos una copa en la Whiskería Tropical?
Y claro, yo dije "sí".
Y allí, entre que las copas las cargaban y unas chicas nos miraban mucho, se nos fue pasando el rato. Efectivamente el rato.

2 horas he dormido. El aliento (bueno, y toda mi piel), rezuma alcohol. Además, sólo me ha dado tiempo a lavarme un poco la cara. Efectivamente cara. Así que cuando ha venido un compañero a preguntarme algo, he cogido rápidamente el teléfono como si estuviera hablando con alguien importante ("sí, sí, efectivamente....claro, claro, Usted déjelo de mi cuenta....sí, sí") y he hecho un gesto con la mano como para que se alejara de mi despacho.

Efectivamente, despacho.

Luego le he mandado un mail, al compañero, y le he resuelto su tema por este medio, mucho menos sensorial. Efectivamente.

Ahora sólo me queda esperar la hora de salida. Con la excusa de que me voy de viaje, me iré antes. Efectivamente antes: A las 14:00, hora de la resurrección.