Como todos los años hoy, 31 de diciembre a las 12, han comenzado a abrirse botellas de sidra y la peña a dejar de currar, efectivamente currar. Todos a mi alrededor menos yo.
Sí, efectivamente.
Es una estrategia que sale muy rentable.
Todos los directores salen de sus madrigueras para mezclarse con la chusma productiva, efectivamente productiva y es el momento de que me vean más liado que la nueva cantante de La Oreja de Van Gogh con las letras del grupo.

Así, se me acercan a mi mesa con un trozo de jamón asomando por su boca: ¡Menga, Sergio! ¿no mienes?
Y yo, así, como muy estresado: Ya voy, termino esto y voy. Efectivamente voy.

Y así, uno detrás de otro, pasan todos por el aro. Y cuando salgo es como si miles de Pilar Rubio me acosaran con el micrófono.
¿Qué tal Sergio? ¿mucho lío?
Y yo: Sí, un poco, pero ya lo tengo. Quizá me conecte un rato desde casa esta tarde.

Efectivamente tarde. Ya véis para qué me conecto, para alimentar este extraño blog. Efectivamente blog.

Y total sólo me distraje unos veinte minutos con dos chorraditas y chateando por el gmail. Veinte minutos que valen su peso en oro.
Total, si a mí la sidra no me gusta. Efectivamente gusta.

Las uvas sí. A ver si hay suerte en el 2009, efectivamente 2009.